Una estrella muy especial

Publicado por precopes

Paseando con mis pequeños sobrinos en busca de una estrella que coronara el portal de nuestro Nacimiento, Elena de 9 años me preguntó:
-¿Cómo es la Estrella de Belén, la de verdad?
Levanté la vista en busca de algún astro centelleante y me encontré con el entramado de lucecitas que adornan la ciudad en estas fechas. ¡Qué complicado lo tienen los Reyes Magos! Es fácil perderse entre tanto lucero falso. No es extraño que los camellos se despisten y no conduzcan a sus Majestades a los portales humildes.
Buscaba la manera de explicarle esto a mis pequeños pero el sonsoniquete de los Papa Noel, los muñecos de nieve y los neones de adorno nos impedía incluso hablar.
Decidimos seguir buscando la estrella más bonita del mundo para nuestro Portal. Esperando para cruzar vimos un joven con bastón de ciego. Indiqué a los pequeños como debíamos comportarnos. Ofrecer nuestra ayuda. Miguel con sus curiosos 6 años me pregunto qué era ser ciego y antes de que pudiera contestar Elena respondió:
- Es ciego el que no puede ver.
Nos sentamos en un banco para explicarles que no era del todo cierto. Los ciegos sí pueden ver... aunque no como nosotros. Me miraban atónitos. Ellos ven con sus manos, con los oídos y probablemente también con la nariz. El verdadero ciego es el que no quiere ver.
-No lo entiendo- dijo Elena.
-Es sencillo. Cerrad los ojos y escuchad. Con un poquito de esfuerzo podemos oír los villancicos de los pastores y el llanto del niño Jesús.
A pesar del frío, Elena y Miguel, con los ojos cerrados escuchaban atentos.
-¡Mirad! Ahora se ve la estrella arriba. Los reyes están a punto de llegar.
Hicimos un viaje en el tiempo y por un momento vivimos la Navidad de hace 2009 años. Sólo con el billete de la imaginación.
Al abrir los ojos me miraron con ternura. Les dije que sólo los niños pueden ver de esta manera, los adulto estamos demasiado ciegos, generalmente no queremos ver, ni siquiera, lo que nos rodea. Comenzamos a caminar. Ellos siguieron preguntando, charlamos sobre el verdadero significado de la Navidad, cantamos villancicos a viva voz ante la sorpresa de los viandantes. Al llegar a casa preparamos un montón de juguetes para la parroquia por si los camellos se despistaban y no llegaban a los hogares humildes y al darnos cuenta de que no habíamos comprado la estrella la fabricamos con un trozo de cartón, pintura de dedos y un poquito de purpurina. Sin duda, la estrella más bonita que podía coronar nuestro portal. Antes de dormir escribimos a los reyes. Miguel pidió un viaje de imaginación a la luna. Elena que los mayores quieran ver y cuando me preguntaron que pedía yo escribí con mayúsculas que en el 2010 todos los hombres derrocharan BUENA VOLUNTAD.

1 comentarios:

  1. Ana Palomar dijo...

    ¡Qué sorpresa!
    Me ha encantado tu pequeño relato...